Ir al contenido principal

Quiero leer los ultimos artículos

Destacado

Las locuras de Raúl

Un viaje a una UGEL de los Andes para entender qué sostiene de verdad el cambio educativo — y por qué casi nunca está donde lo buscamos. Roberto Barrientos Mollo · Con el equipo de la UGEL Yungay —Raúl Camones, Williams Moreno y José Melgarejo— en el II Intercambio de Buenas Prácticas de Gestión Educativa. Trujillo, junio de 2026. El 31 de mayo de 1970, a media tarde, un terremoto desprendió del Huascarán una avalancha de hielo y roca que bajó por la quebrada y sepultó la ciudad de Yungay en cuestión de minutos. Murió casi todo el pueblo. Se salvaron unos pocos: los que alcanzaron a correr hasta el cementerio en lo alto, sobre una colina coronada por una estatua de Cristo, y un puñado de niños que esa tarde estaban en un circo instalado en una loma de las afueras. Donde estuvo la ciudad hay hoy un campo de rosas y palmeras. Debajo, sepultados, una plaza, una iglesia, un pueblo entero. Yungay no se rindió: volvió a levantarse unos kilómetros más al norte. Lo cuento porque no se entien...

Publicidad que educa

Me da gusto encontrar artículos como este en el que un publicista entiende la importancia de la función educativa de la publicidad.  Pone como ejemplos algunos videos entre ellos el de Saga de Atrévete a cambiar (Ver más en www.tvbuenos.com).
Termina diciendo:
"Estos ejemplos confirman que la buena publicidad vende y que esta cualidad es cada vez más valorada por el consumidor. La publicidad 3.0 que educa debe desestigmatizarse como algo que limita la creatividad o que se desliga del objetivo de incrementar la rentabilidad del anunciante: muy pronto, si ya no lo es, la publicidad que emociona y apela a valores positivos será la esperada ventaja diferencial que el nuevo consumidor encontrará para elegirte frente a tu competencia"

 



La publicidad 3.0 es la que educa
21/08/201211:590 La palabra educación aburre y su connotación negativa no es gratuita. Cuando se habla de educación nuestro cerebro se remonta a las tradicionales clases escolares o universitarias o a los programas de televisión cuya audiencia no superaba al número de familiares de sus productores.

Pero hay un tipo de educación que emociona, que no aburre y que para sorpresa de muchos tiene el objetivo de comunicar los beneficios de un producto o servicio y maximizar las ganancias de una empresa: la publicidad.

Muchos se preguntarán el porqué de la necesidad de que la publicidad eduque cuando no es una tarea que le corresponda (al menos lo que sí le corresponde es no malformar). La respuesta se deriva en parte del concepto de Marketing 3.0 que propuso Philip Kotler el 2010 y que ya había comentado en otros posts: los consumidores de hoy eligen productos y empresas que satisfacen sus necesidades más profundas de creatividad, comunidad e idealismo; por lo tanto, las empresas de hoy deben crear productos, servicios y culturas corporativas que inspiren, incluyan y reflejen los valores de los consumidores.

El entorno interconectado ha generado que los consumidores se sientan sobre todo personas, y esperan que la publicidad también los trate como tales. Una de los anuncios publicitarios icónicos que pueden derivarse de esta filosofía es la realizada por Apple en 1997 denominada Think different.

Entradas populares