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La bisagra es el corazón del sistema

  Tercera y última entrega de la bitácora del CILME 2026. JJ Brunner nos trajo el mapa; Axel Rivas, una bisagra. El cierre del congreso me dejó la pieza que faltaba: esa bisagra, vista de cerca, late. Por Roberto Barrientos Mollo Hubo un momento del congreso que vale toda una tesis, y ocurrió casi al pasar. En el espacio de presentación de libros —tres, cuatro minutos por autor, apenas el tiempo de un café— la investigadora argentina Claudia Romero , de la Universidad Torcuato Di Tella, presentó su libro más reciente: Liderazgo educativo para mejorar las escuelas . Y entonces dijo algo que me dejó pensando el resto del viaje. En su tierra, contó, liderazgo es una mala palabra. Se la lee con sospecha: suena a eficientismo, a gerencialismo, a agenda empresarial colándose en la educación por la puerta de atrás, a recetario del Banco Mundial.  Me quedé con la imagen porque es exactamente el problema. No el único, pero sí el más silencioso. Porque mientras discutimos qué tipo de l...

Publicidad que educa

Me da gusto encontrar artículos como este en el que un publicista entiende la importancia de la función educativa de la publicidad.  Pone como ejemplos algunos videos entre ellos el de Saga de Atrévete a cambiar (Ver más en www.tvbuenos.com).
Termina diciendo:
"Estos ejemplos confirman que la buena publicidad vende y que esta cualidad es cada vez más valorada por el consumidor. La publicidad 3.0 que educa debe desestigmatizarse como algo que limita la creatividad o que se desliga del objetivo de incrementar la rentabilidad del anunciante: muy pronto, si ya no lo es, la publicidad que emociona y apela a valores positivos será la esperada ventaja diferencial que el nuevo consumidor encontrará para elegirte frente a tu competencia"

 



La publicidad 3.0 es la que educa
21/08/201211:590 La palabra educación aburre y su connotación negativa no es gratuita. Cuando se habla de educación nuestro cerebro se remonta a las tradicionales clases escolares o universitarias o a los programas de televisión cuya audiencia no superaba al número de familiares de sus productores.

Pero hay un tipo de educación que emociona, que no aburre y que para sorpresa de muchos tiene el objetivo de comunicar los beneficios de un producto o servicio y maximizar las ganancias de una empresa: la publicidad.

Muchos se preguntarán el porqué de la necesidad de que la publicidad eduque cuando no es una tarea que le corresponda (al menos lo que sí le corresponde es no malformar). La respuesta se deriva en parte del concepto de Marketing 3.0 que propuso Philip Kotler el 2010 y que ya había comentado en otros posts: los consumidores de hoy eligen productos y empresas que satisfacen sus necesidades más profundas de creatividad, comunidad e idealismo; por lo tanto, las empresas de hoy deben crear productos, servicios y culturas corporativas que inspiren, incluyan y reflejen los valores de los consumidores.

El entorno interconectado ha generado que los consumidores se sientan sobre todo personas, y esperan que la publicidad también los trate como tales. Una de los anuncios publicitarios icónicos que pueden derivarse de esta filosofía es la realizada por Apple en 1997 denominada Think different.

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