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El cuento que no escribió ningún niño

Roberto Barrientos Mollo Abrí el primer fólder con gusto. Me habían invitado como jurado de la etapa de red del Premio Nacional de Narrativa y Ensayo José María Arguedas, y yo siempre llego contento a estos encuentros: estar con mis escuelas, con mis docentes, con mis directores, es de las cosas que más disfruto de mi trabajo. Antes de empezar la revisión hubo café, saludos, conversación. Luego, los fólderes. Leí el primer cuento. En la tercera línea ya lo sabía. Esto no lo escribió un niño. No fue una intuición vaga. Fue el tipo de guion, el tipo de redacción, esa tersura sin fisuras que uno reconoce cuando ha leído miles de textos escolares. Seguí revisando. Cuentos y fábulas de primaria, cuentos y ensayos de secundaria. Luego contrasté mis sospechas con varias herramientas de inteligencia artificial. El diagnóstico se repetía: demasiado sintético, demasiado perfecto. Y aquí quiero ser honesto: ningún detector es infalible, y no pondría las manos al fuego por cada caso individual. Pe...

LA EVALUACIÓN POR OBJETIVOS


Veamos los aportes de Tyler al pensamiento evaluativo.

Podemos leer de sus propias palabras su aporte cuando define la evaluación como el “determinar en qué medida el currículo y la enseñanza satisfacen realmente los objetivos de la educación “ (p.109). Por lo tanto “el proceso de evaluación comienza con los objetivos del currículo educacional” (p.113). Hasta ese momento no se evaluaba en función a objetivo claros, sino una idea genera de lo que se espera de los alumnos y en función a contenidos. Gran aporte a la educación.

Esta evaluación debe ser diagnóstica y sumativa, es decir “la evaluación no deberá limitarse a realizar esa valoración en un determinado momento puesto que, a los fines de comprobar la existencia de posibles cambios, es imprescindible realizar las estimaciones al principio y al final del proceso, con el objeto de identificar y medir los que en ese momento pudieren estar produciéndose” (p.109), ya llegaría el aporte de la evaluación formativa con Scriven, si bien ya Tyler hablaba de una evaluación que “podrá aplicarse continuamente durante el año como base para reconocer los puntos especiales qu exigen mayor atención en algunos grupos especiales de estudiantes” (p.126). Como puede observarse menciona un tipo de evaluación procesual, pero referida específicamente a alumnos con dificultades, es decir, si bien es consciente del proceso todavía no lo toma en cuenta como elemento, también elemental, de la evaluación.

Me parece interesante también la crítica que hacía, ya en los años 30, a la visión reductiva de la evaluación, puesto que “mucha gente cree que evaluar es sinónimo de tomar examen con lápiz y papel” (p.110), proponiendo una variedad inmensa de métodos para evaluar como las observaciones, entrevistas, cuestionarios, el portafolio. Hasta los libros que sacan de la biblioteca, lo que consumen en el comedor. Por todo eso al hablar de evaluación “no debe pensarse en un método único, ni siguiera en dos o tres (p.111).

Comentarios

Anónimo dijo…
Interesante el rescatar a este autor, pero años antes un psicòlogo llamado McClelland empezaría a observar los resultados de la evaluación por objetivos como una manera reducida de predecir desempeños exitosos, con el tiempo su enfoque se llamaría el de "competencias".

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