LA LEY DE INSTITUTOS

Se ha debatido en el Congreso la Ley de Institutos y Escuelas Superiores.

Es loable el esfuerzo que se viene realizando por la mejora de la educación técnica.

Algunas consideraciones:

En primer lugar no se habla nada de un tema nuclear, a  mi parecer, que sería las relaciones con el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo. Creo que mucho parte de la iniciativa de las instituciones, pero es necesario refrendar dichas acciones con la ley. El problema de lo técnico está relacionado con la desconexión con el mercado, con el mundo laboral. De allí la importancia de que en una reforma de la formación técnica se expliciten renovadas relaciones con los entes encargados del mundo del trabajo.

En segundo lugar me parece loable lo que se afirma en el artículo 13 del capítulo IV sobre la Autonomía, articulación y cooperación, dice: “gozan de autonomía administrativa, académica y económica, con arreglo de ley”

Me parece meritorio, porque los institutos públicos, muchas veces son tratados como una escuela más por parte de las ugeles, una escuela grande.  Además es  clave la autonomía económica que vaya de la mano con un elevado nivel de rendición de cuentas.

Un punto que creo que habría que someterlo a posterior debate si bien la ley está avanzada es lo afirmado en el artículo 6 de la citada ley en el que se menciona que la formación que se dice que los fines de los institutos y escuelas: es la “formación para el país, la región y la provincia”. No estoy tan de acuerdo puesto que en pleno siglo XXI es difícil no decir que formamos para el mundo. Es evidente que tenemos que formar  para la provincia, la región, el país, pero también formamos personas para que laboren en Latinoamérica  y el mundo.