El poder del contexto


Estoy revisando un interesante libro de Malcom Gladwell ( La clave del éxito) en el que afirma que un elemento importante para que se den cambios a nivel epidémico es tomar en cuenta el poder del contexto. Básicamente este principio dice que muchas veces cambiar pequeños detalles es determinante para cambiar actitudes o comportamientos de las personas. Como es el caso de la reducción drástica del crímenes en Nueva York con Rudolf Giuliani, quien fuera su alcalde, con la ley de las ventanas rotas, al focalizarse en pequeños delitos.

Un dato que no sabía que aparece en el libro de Gladwell es que Kelling, que fuera consejero del Transit Authority, que es la entidad que vela por el transporte público, encargó a David Gunn la dirección del Metropolitano, en esa época el metro era un caos, allá por el año 1984. Gunn, partidario de la teoría de las ventanas rotas, centra su acción en dos tópicos, pintado de los vagones, es decir , adiós grafitis, y el control de los “colados” (se colaban 175 mil al día). Para la primera medida estableció un centro de pintado en un terminal en el Bronx (donde realizaban sus obras maestras los gamberros) y un sistema de arresto efectivo y de corto tiempo para los arrestos (el pasaje costaba $ 1, 25). La medida de centrarse en los pequeños detalles fue bastante efectiva. Cuando se dio inicio a estas acciones la Transit Authority contrata a Bratton como Jefe de la policía de la red, también partidario de la teoría de las ventanas rotas. Con resultados bastante positivos en poco tiempo.

En el año 1994 gana las elecciones Giuliani y coloca a Bratton como Jefe de la policía de NY. Lo demás es historia conocida.

El Ministerio de Economía y Finanzas del Perú ha generado una acción llama mantenimiento preventivo que consiste en dar un cheque a cada director para que arregle la escuela según las necesidades. La premisa es que el director está más cerca que la UGEL por lo que responderá a las inquietudes en el tiempo más corto. Es una idea interesante.

Se me ocurre generar un sistema de mantenimiento preventivo permanente, alguien dirá ¿Eso es no es responsabilidad de los directores? Cierto, pero en la práctica los directores a veces no tienen ni la capacidad económica ni de liderazgo como para gestionar el arreglo de una ventana rota o unas paredes garabateadas o un basural en la esquina de manera inmediata por lo que el gobierno podría apoyarlos si se quiere generar cambios de comportamientos. A veces pequeños detalles influyen sorprendentemente en el clima y actitudes de profesores y alumnos. Y añadiría que dicha estrategia de fijarse en los pequeños detalles haría bien no solo a las escuelas o institutos, sino también en las mismas Ugeles que tienen condiciones poco aptas y motivadoras para los trabajadores.

Iré compartiendo las reflexiones en las sucesivas entradas. Otro libro interesante que Gladwell es Outliers (2008).

Referencia

Gladwell, M. (2007). La clave del éxito. Buenos Aires: Taurus.

Gladwell, M. (2008). Outliers: The story of success: Little, Brown and Co.