Bases para una agenda de reforma de los sistemas educativos


Brunner ha compartido, hace unos días en su blog, su ponencia en el Encuentro de Economistas de la Secretaría General Iberoamericana en julio de este año, titulada Bases para una agenda de reforma de los sistemas educativos.

El título me pareció sugestivo y desafiante, por lo abarcador del tema, así como por la urgencia de un debate continuo sobre el tema.

En el documento analiza la relación entre educación y crecimiento económico y critica lo absurdo de algunas vertientes de la teoría de capital humano, que no toman en cuenta factores tan importantes que influyen en el aprendizaje como son la familia, los pares, experiencia extraescolares, etc. El binomio E-C (educación y crecimiento) resulta bastante pobre para explicar el crecimiento por lo que refiere a Hanushek y Wöessmann con el trinomio E- C- CC (educación, crecimiento y calidad educativa), añadiendo la Calidad de la Educación como un factor importante que influye en el crecimiento. Efectivamente “los incrementos de la escolarización no tienen un impacto significativo en las tasas de aumento de la productividad y el crecimiento” por sí solos. El dato interesante que muestran estos economistas es que “el efecto educación de calidad es significativamente más alto en países que han tenido una economía completamente abierta al comercio internacional que en países completamente cerrados”, es decir, los factores no solo serían los tres arriba mencionados, sino también, para el caso latinoamericano, otros como los sistemas de gobierno, los sistemas económicos sin hablar de otros a nivel micro.

Brunner muestra, según la literatura, que los tres factores clave que influyen en los logros de aprendizaje, son: en primer lugar, la familia, en segundo lugar, la escuela y por último la institucionalidad de los sistemas educativos.

Entre las estrategias a realizar implica el

diseñar políticas públicas que permitan intervenir combinadamente sobre la institucionalidad del sistema educacional, la organización y el funcionamiento de los colegios y sobre formación temprana en el hogar y los centros de cuidado y atención de los niños antes de su ingreso a pre‐Kinder

El autor concluye diciendo que no hay recetas (privatización, descentralización, etc.) puesto cada sistema es diverso y presenta una multiplicidad de facetas y desafíos.

Para el autor :

se necesitan propuestas estratégicas que indiquen cómo llevar adelante los cambios para mejorar la calidad de la educación. Es decir, programas y medidas, basados hasta donde sea posible en la evidencia proporcionada por la investigación y en la experiencia internacional comparada, capaces de incidir y transformar variables claves de los principales factores que determinan los logros del aprendizaje (hogar, escuela e institucionalidad) (p.44)

Me parece muy útil la grilla o tabla de selección que presenta para realizar las opciones de política , que se configurará de manera diversa en los tres ejes antes mencionados para cada sistema educativo.

Referencia

Brunner, J. J. (2010). Bases para una agenda de reforma de los sistemas educativos [Electronic Version]. Documento de Trabajo CPCE Nº 18 from http://mt.educarchile.cl/MT/jjbrunner/archives/dtcpce018(2).pdf