Ir al contenido principal

Quiero leer los ultimos artículos

Destacado

El cuento que no escribió ningún niño

Roberto Barrientos Mollo Abrí el primer fólder con gusto. Me habían invitado como jurado de la etapa de red del Premio Nacional de Narrativa y Ensayo José María Arguedas, y yo siempre llego contento a estos encuentros: estar con mis escuelas, con mis docentes, con mis directores, es de las cosas que más disfruto de mi trabajo. Antes de empezar la revisión hubo café, saludos, conversación. Luego, los fólderes. Leí el primer cuento. En la tercera línea ya lo sabía. Esto no lo escribió un niño. No fue una intuición vaga. Fue el tipo de guion, el tipo de redacción, esa tersura sin fisuras que uno reconoce cuando ha leído miles de textos escolares. Seguí revisando. Cuentos y fábulas de primaria, cuentos y ensayos de secundaria. Luego contrasté mis sospechas con varias herramientas de inteligencia artificial. El diagnóstico se repetía: demasiado sintético, demasiado perfecto. Y aquí quiero ser honesto: ningún detector es infalible, y no pondría las manos al fuego por cada caso individual. Pe...

TYLER Y SU ANTROPOLOGÍA


Tyler, Rlaph: Principios Básicos del Currículo, Ed. Troquel, Argentina, 1979.

Siempre es bueno ir a las fuentes. En la literatura evaluativa se menciona siempre como hito en el desarrollo de la misma el aporte de Ralph Tyler de la Evaluación por objetivos. Se lleva a hablar de una época Pre-tyleriana y post-tayleriana.

Es por eso que me decidí a leer Principios Básicos del Currículo, la primera versión inglesa del libro fue hecha en 1949 por la universidad de Chicago. Lástima que no haya encontrado otro en las bibliotecas que consulté. En síntesis me ha parecido interesante la visión amplia que tenía de la educación, de las necesidades de la misma, su visión flexible y su apertura a la pluralidad de métodos que ofrece la investigación.

A modo de carta les resumo mis opiniones.

Estimado Sr. Tyler,

Déjeme decirle que admiro mucho su amplia visión de la educación, su poder adelantarse a toda una época de cambios que se estaba gestando. Reconozco con Ud. la importancia de ver en el alumno el centro de la educación, estoy de acuerdo también con Ud. Con que los objetivos educacionales deben elaborarse en consonancia con las necesidades en intereses del educando y no imponerle cosas, así mismo estudiando y conociendo la realidad, situación económica, social del ambiente, exigencias profesionales, en otros términos, saber leer los signos de los tiempos. También estoy de acuerdo con que para elaborar dichos objetivos educacionales se debe de pedir la opinión de los expertos en las asignaturas, y que ayuden a darle un sentido formativo a la asignatura y no meramente un elemento disciplinar. Consiento sus afirmaciones al decir que los objetivos educacionales dependerán de visión y principios de la escuela o en sus términos “la filosofía de la escuela” (p.39))

Discrepo de Ud en primer lugar en lo que es la filosofía de la escuela, pero más aún en su pobre visión del educación entendida como un simple “modificar las formas de conducta humana” (p.11). y creo que de allí parten sus errores y reducciones en torno a los objetivos educacionales. ¿Dónde quedó el educare y educere?

Más allá de la tecnología educativa que se debe aplicar para mejorar la educación, es indudable su necesidad, tarde o temprano hay que llegar a preguntas de fondo que definen todo; como son ¿Qué es el hombre? ¿Cuál es el sentido del actuar humano? Preguntas como estas definen la naturaleza y acción de la escuela, las políticas educativas. Hasta qué punto uno se debe de adaptar a la realidad (p.e. en una sociedad que requiera técnicos nada más, Ud, dice que depende de la filosofía de la escuela, es decir lo deja al libre arbitrio, pero lamentablemente hay cuestiones que no son de libre opinión, son o no son, el hombre es un ser técnico o no lo es, el hombre es un ser integral al que hay que buscar ayudar e invitarlo a desarrollarse en todas esas dimensiones para que responda a un contexto histórico, social y cultural, determinado, o no lo es.

Repito lo admiro mucho por el aporte que ha dado a la historia de la evaluación, el hito que Ud. ha marcado, esto es, que toda educación debe tender a objetivos concretos, a evaluar en función a objetivos, fue y es un aporte que es parte de la educación y evaluación no solo escolar, sino de instituciones, sistemas.

Comentarios

Entradas populares