El derecho de aprender de jóvenes y adultos

Me acerco a la ventana de mi oficina, en la universidad, hay un barullo allá afuera. Un campeonato de fulbito entre facultades. Veo a los jóvenes  con sus barras y la pasión que le ponen a lo que hacen. En ese momento me nace una pregunta ¿Y no habrá también un derecho de aprender de los jóvenes universitarios? ¿Estamos dando cumplimiento a ese derecho? ¿Quién es el que vela por ellos? Personas con tanta energía y vitalidad, física como intelectual, viviendo una época de la vida de tomar grandes decisiones y de utilizar esa energía para el bien.

Como decía Zenón de Paz en un artículo reciente el ministerio de educación es en realidad un ministerio de la educación básica. Qué poco se centra en políticas de reforma universitaria.

Si bien yo vengo trabajando e investigando la reforma o mejora de la escuela, creo que sin una reforma y mejora de la universidad no vamos a hacer mucho.

Y como ponía en el título y los adultos no tendrán también un derecho de aprender? O sólo se ciñe a un niño, pero las personas no aprendemos siempre y es una necesidad, tanto de desarrollo personal como social, necesitamos personas cada vez mejor formadas   y con habilidades más complejas.

¿Y quién lucha por el derecho de aprender de los adultos?