Llegó el control a las facultades de derecho


El día sábado 12 de junio el Ministerio de Educación ha publicado un Decreto Supremo en el que declara la Acreditación de la Calidad Educativa obligatoria para la carrera de Derecho (DS 016-2010-ED). Hasta ahora era voluntaria para todas las carreras excepto para las carreras de salud y educación

¿Qué significa esto? ¿Cuál es la intención que está detrás? ¿Por qué Derecho y no otras carreras? ¿Cuál es el criterio para declarar algunas carreras en emergencia y otras no? ¿Acaso no es crucial controlar la calidad de la formación en Ingeniería civil ya que estamos en el boom de las construcciones, de industria alimentaria, de los contadores que se cuentas por decenas de miles?

La iniciativa no me parece mala, pero entonces hagamos obligatoria la Acreditación de la calidad para todas las carreras, como se hace en algunos países. Esta decisión, lamentablemente iría en contra del espíritu de la ley que promovía la voluntariedad del proceso. Es decir, la idea era que el Ministerio de Educación y la ANR y CONAFU se encarguen de los niveles mínimos de calidad y el Sistema Nacional de Acreditación y Certifiación de la Calidad (SINEACE) de los niveles más altos, a los que libremente postularían algunos para un mayor reconocimiento social. Nuestro sistema de aseguramiento de la calidad es similar al colombiano, en el que el Ministerio de Educación vela por el cumplimiento de estándares de calidad mínimos y si no se cumplen se cierra la facultad o programa, así de simple, no te dejo funcional y el Consejo Nacional de Acreditación de Colombia (CNA), vea por los estándares más altos. Es un ente que ofrece un nivel de prestigio mayor, lo que la hace más atractiva para los usuarios.

Por lo tanto lo que se requiere es que el Ministerio cumpla con su rol de control y supervisión de la calidad y evite que se sigan estafando a millones de jóvenes con las lamentables consecuencias para la vida del país.

En el discurso político y del ciudadano de a pie la educación es la clave para cambiar al país. Pero en la práctica la reforma universitaria está atorada (Ortega y Gasset decía “es más fácil reformar un cementerio que reformar una universidad”) y debemos evaluar si pequeñas acciones desperdigadas, sin una estrategia y una visión clara y medible, hecha pública, podrían dar algún resultado concreto.Aquí escribes el resto del contenido que no se vera.