Escuelas efectivas y organizaciones efectivas

Estoy en un Starbucks esperando a un amigo para una reunión, y otra vez más me convenzo que la educación tiene mucho que aprender de las buenas prácticas del mundo de la empresa. Dos detalles sencillos que me han llamado la atención: la acogida al cliente y la estandarización de ciertos procesos. Se acerca una señorita a limpiar la mesa de al lado y me llama la atención que ver lleva abrochado un cronometro en su delantal, le pregunto qué es y me explica que el aparato le avisa que cada 10 minutos debe pasar a recoger cosas o limpiar. Simple y efectivo. Leía hace un tiempo en un libro de Investigación de operaciones la experiencia exitosa de Starbucks de aplicar la técnica de Just in time en sus procesos.

A mi parecer, hay mucho desconocimiento de lo que sí funciona para hacer más confortable y tener motivado a tu personal. Por ejemplo, por qué en Starbucks siempre te acogen con amabilidad y con una sonrisa, ¿Cómo se estandariza la amabilidad para con el cliente? Se enseña a la fuerza, o es que hay otros elementos, como son : el trato trato a tu empleado con mucho cuidado y respecto, y realizas un delicado proceso de selección. Como lo hace Starbucks que tiene más de 50 mil locales en todo el mundo. Esta información la menciona Pfeffer y Sutton analizan el caso su libro Firms of endearment.

Hoy en día podemos enunciar ciertos principios de buen funcionamiento de las organizaciones, que las escuelas no conocen, públicas y privadas. O quizá no les interesa conocer. Alguno privado dirá “tengo alumnos, cobro mi pensión, estoy en azul, por lo tanto estoy bien” y otro de gestión pública “cumplo mi meta para que la UGEL no me racionalice, por lo tanto estoy bien”.

Urge un proceso de sensibilización para la toma de conciencia de lo que debe y puede hacer la educación hoy en día, pero recordemos que la escuela sola no puede.